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209 dias en una Prision.

Lo que para mi es imposible, para Dios no lo es.

Hay una historia que quisiera compartirte, sabes, tengo toda una vida en el cristianismo, conociendo de las historias que ahí se mencionan, historia que una y otra vez eh escuchado, pero lo que eh comprendido es que, cada una de ellas cobra vida con momentos de nuestra vida y se vuelven una real enseñanza y aunque ya las había leído, en cierto momento o después de una experiencia cobra sentido.

Lo mismo pasa con esta Historia que a continuación te pondré.

Pondré el pasaje directamente de la Biblia y con diferente letra mis pensamientos.

Esto Dios me lo revelo en un tiempo de Ayuno.


Mateo14: 22-33.


 Mientras tanto, los discípulos se encontraban en problemas lejos de tierra firme, ya que se había levantado un fuerte viento y luchaban contra grandes olas.


Cuantas veces me eh sentido en Problemas, justo ahora siento que estoy en muchos problemas, de esas veces que no tocas tierra firme, y por si fuera poco tu vida peligra, tu estabilidad, tu seguridad o alguna persona, o cosa.

Te encuentras luchando contra un fuerte viento y contra grandes olas.

Aparte de todo eso, los pensamientos, estaban perdidos, no sabían cuánto duraría, ni siquiera si volverían a salvo, cansados y desanimados, desesperados y que por más esfuerzo no se soluciona nada.

Y pienso que yo misma me siento así, cansada, sin fuerzas, y con mucho miedo.


 A eso de las tres de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua.

Necesito que te detengas en este pasaje, lo leas detenidamente, eran las 3 a.m. y no acababa la tempestad, no acababa el viento, ni las olas y lo que si estaba faltando eran las fuerzas y los ánimos, iba en aumento la ansiedad y desesperación.

Sabes cuantas veces mi vida ha estado llena de angustias, desesperación y problemas, que trato de conciliar el sueño y por lo mismo pareciera que por fin me quedo dormida y ¡oh sorpresa!  pierdo el sueño a las 3 am, y ya no puedo dormir por la preocupación, estrés, y es una tortura. El día siguiente es peor que el anterior y no tengo la certeza de cuento durara.


Cuando los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, quedaron aterrados. Llenos de miedo, clamaron: «¡Es un fantasma!».

Pero Jesús les habló de inmediato:

—No tengan miedo—dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!

Este versículo se me hace el más maravilloso de todos, y es que al momento de verlo como se aproximaba ellos empezaron a tener mucho miedo, por que Jesús estaba haciendo algo que era imposible de creer, caminaba sobre el agua, y se aproximaba, me imagino que Jesús al caer la noche, sabia donde los podía encontrar, y en vez de hacer un superpoder de atraerlos a la costa, o bien calmar el viento y las olas, no, camino sobre el mar,

 Me causa impresión como Jesús fue hasta ese lugar por ellos, me imagino que hizo esto para demostrar su poder, que podía hacer cosas para la mente de ellos imposible, y les dijo:

 —No tengan miedo

¿Cuántas veces hemos leído la palabra de Dios y ver como Dios actúa en la vida de los demás? Poderoso, maravillosamente, pero no nos apropiamos de ese Dios, y no pensamos que ese poder puede actuar en nuestras vidas, y la mente nos engaña, pensando que Dios no nos ama de igual forma o bien que no tiene tiempo para nosotros.

—dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!

¿¡Que!? ¿Pero qué pasa con el miedo, el viento, las olas?

 No las quito el viento, no calmo las olas, pero él dijo:

 El esta aquí, y Él es y siempre será suficiente.

Jesus sabia que ellos estaban aterrorizados, que estaban cansados, que se sentían perdidos, pero Jesus sabía que más grande su necesidad de Fe, y se los quiso demostrar.

El es suficiente para cualquier problema, y eso en nuestra vida lo debemos ver justamente así.



 Pero después sucede algo y me identifico mucho con esto.

Entonces Pedro lo llamó:

—Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua.

—Sí, ven—dijo Jesús.

Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús, pero cuando vio el fuerte[d] viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse.

—¡Sálvame, Señor—gritó.

De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró.

—Tienes tan poca fe—le dijo Jesús—. ¿Por qué dudaste de mí?

Pedro, pidió algo para la cual el mismo no estaba preparado. Pero lo que me causa impresión, es que su Fe se refleja desde su Petición, “Ordéname” por que por el mismo no podía.

Y justamente al momento de empezar a demostrar esta Fe, y aun por la misma Orden de Jesús, no podía.

La Fe es una convicción que nace de nuestro interior y es actuar sin ver, convencido que Dios tiene el Control de todo lo demás y lo único que pide es que vayas a Él.

El miedo es el Enemigo de la Fe, Pedro enfoco su mirada no es Jesús, sino en lo que justo hacia que no tuviera Fe.

Cuando distraemos la mirada de Jesús, y nos enfocamos en las cosas que suceden en nuestra vida (la tempestad) nos empezamos a Hundir.


pero cuando vio el fuerte[d] viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse.

El miedo es el enemigo de la Fe, pero es que me identifico tanto con Pedro, por que, teniendo el Dios Todopoderoso, y aun a pesar de que El cada día nos lo demuestra, en momentos difíciles no tenemos Fe, y todavía de todo queremos que Dios también haga propicie la Fe, cuando es nuestra tarea de nosotros trabajarla. Culpándolo de cosas que no le corresponden y que son nuestra responsabilidad.

—¡Sálvame, Señor—gritó.

De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró.

¡De inmediato! Jesús Actuó en su rescate.

—Tienes tan poca fe—le dijo Jesús—. ¿Por qué dudaste de mí?

Y aquí podría decir, si ya te lo ha demostrado, ese cuidado, ese amor, esa protección, provisión, viendo tantos milagros en primera fila, ¿Por qué dudaste?

Dios me mostro que yo era Pedro.

 Cuando subieron de nuevo a la barca, el viento se detuvo. 

Entonces los discípulos lo adoraron. «¡De verdad eres el Hijo de Dios!», exclamaron.

Que fácil es tener Fe en Dios cuando todo está bien, que fácil es adorarlo, cuando estamos en nuestra zona de confort, pero cuando realmente toca demostrar la Fe, nos pasa lo que, a Pedro, aun viendo el poderío de Dios en Primera fila, palparlo, contemplarlo físicamente, tuvo miedo de su presencia, se aterrorizo por su poder, y no tuvo Fe.


Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Hebreos 11:1


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