342 Dias en una Prision.
- Lydie Jannetitte

- 5 feb 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 may 2025
"Para él fuiste su soporte, su brújula, un muro de contención entre su familia y él, su paño de lágrimas, su estabilidad, su paz, su motivación, su ancla…"Y por un momento me volví a quedar dormido, y volví a soñar, pero soñé el ancla que mencionaste en tu escrito.
Acomodando este sueño de tu ancla, quisiera decirte que no eches aún tu ancla, y que sigas navegando en éste mar tan arrebatado en que te encuentras hoy.
Me gusta observarte y ver como corres de la proa a la popa, de babor a estribor de tu barco de amor y de repente te subes a lo más alto del mástil a observar el horizonte y de repente te sientes perdida, sin rumbo fijo, y observas tu brújula que al parecer está rota, y de repente sientes que tu embarcación aminoró su marcha, su avance y te dan ganas de echar echar el ancla al mar y decidir ya quedarte donde hoy crees estás bien, donde sientes que ahí está tu destino.

Jannetitte sé que si tiras el ancla a lo mejor la puedes levantar de nuevo, pero qué tal si se queda atorada, y es que en el fondo hay rocas, hay obstáculos que aún no es tiempo de topar con ellos.
Si tú embarcación aminoró su avance, antes de echar el ancla al mar, voltea al horizonte, mantén tu mirada fija y que tu mente se concentre en ir más allá de ese horizonte, no tires aún tu ancla.
Yo sé de ti Jannetitte, se de tus buenos sentimientos que quisieran abarcar muchísimas cosas, incluso en algunos momentos te sientes responsables por la felicidad de los que te rodean, sin embargo, es necesario dejar algunas cosas atrás para poder continuar ligeros, recorriendo el camino de nuestra propia vida, no tires aún tu ancla.
Y esas olas que hoy chocan con tu nave, y que en cada embestida traen temores y recuerdos de momentos de amor, divertidos, gratificantes, pero también de miedos, de momentos de necesidades ya sea de dinero, de compañía, o de cualquier otra cosa, que no te hagan tirar el ancla. Y te lo digo así porque tú no heredaste temor, no heredaste miedo al contrario fuiste afortunada de tener a tu lado a Dios, así que no tires aún tu ancla, no dejes atrás tus sueños, tus planes, tus proyectos, por los de alguien más. Porque cuando pase el tiempo y seas vieja y des una revisada a las hojas escritas de tu libro, te darás cuenta que en la mayoría de
sus capítulos no reconoceras esa caligrafía, y pensarás que han estado escritos por alguien más, por eso pido que aún no tires tu ancla al mar.
"Un ancla no se elige, solo hay que seguir navegando, porque en cualquier momento un ancla te escogerá y atravesará tu piel"
-Oscar O. Guillen.



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